Complicaciones

La cirugía intraocular ha experimentado, con los nuevos avances en la técnica, una considerable disminución en las complicaciones. Sin embargo, y a pesar de todas las precauciones que se tomen, existe la posibilidad de que aparezcan complicaciones.

Complicaciones previas a la intervención

  • Errores en la medición Ecográfica.


Debido a las diferencias de dureza entre un cristalino y otro, a ojos excesivamente largos (miopes) o cortos (hipermétropes) y en algunos casos a la dificultad del paciente para ver la luz de fijación del ecógrafo, este puede cometer errores de cálculo. Este error provocaría un fallo en el cálculo de la potencia de la Lente Intraocular, y por lo tanto, la aparición de un defecto de graduación en el postoperatorio. Si no es muy alto, se solucionará con gafas correctoras, o si se desea con la corrección con Láser de Excimer (LASIK). Si fuera muy elevado, se podría, incluso, tener que retirar la lente implantada y sustituirla por otra.

Complicaciones durante la intervención
Las complicaciones durante la realización de la intervención quirúrgica, suelen estar relacionadas con el grado dureza y evolución del cristalino, de forma que cuanto más avanzada es la presbicia, más posibilidades hay de encontrar cristalinos con cataratas. En principio, no suelen representar ningún problema clínico para el paciente, si bien se alargan los tiempos de intervención y pueden representar un tiempo de recuperación postoperatorio más largo.

  • Ruptura Capsular del cristalino: Se produce generalmente al intentar aspirar cristalinos con alguna alteración de su cápsula. Es la complicación peroperatoria más frecuente. Consiste en la ruptura ó rasgado de la cápsula donde se encuentra el cristalino. Dependiendo de la extensión de esta ruptura podría dificultar la colocación del Cristalino Artificial dentro del saco teniendo que variar su situación.
  • Luxación de masas cristalineanas: Como consecuencia de una ruptura capsular, parte del contenido de la cápsula, puede caer en el interior del ojo, en lo que llamamos cavidad vítrea lo que obligaría a recuperarlas de esa posición.
  • Luxación del Cristalino Artificial: Por el mismo mecanismo que en el apartado anterior. Se deberá reposicionar la Lente Intraocular a su posición habitual y conseguir un aposento más estable.


Complicaciones postoperatorias

  • Edema Corneal (inflamación): Provoca turbidez en la visión. Es normal durante las primeras 24-48 horas. Sin embargo, esta inflamación puede ser desde intensa hasta muy intensa por varios motivos:
    •   1. Complicaciones durante la operación
    •   2. Mal estado de la córnea antes de la intervención (descompensación corneal)
    •   3. Hipertensión ocular como respuesta inflamatoria más extensa.
  • Endoftalmitis: Consiste en la aparición de una infección dentro del ojo de carácter grave. Gracias al mejor conocimiento de los mecanismos de contaminación y sobre todo, del estricto control de asepsia (desinfección) y premedicación antibiótica se ha logrado disminuir el porcentaje de aparición a cifras realmente bajas. El éxito de su recuperación se basa en la eliminación rápida y enérgica de la infección intraocular.
  • Picor, sensación de cuerpo extraño, pinchazos esporádicos, etc.: Como consecuencia de los procesos de cicatrización de la pequeña herida que se ha realizado.

En contra de lo que creen muchos paciente, el rechazo a la Lente Intraocular, es una complicación prácticamente inexistente. Tanto por el tipo de materiales empleados en su fabricación, en el tratamiento que se les da a estos materiales para que sean biológicamente más estables y al asiento anatómico dentro del ojo, es prácticamente imposible una reacción de rechazo a lo largo de la vida.