Corrección clásica de los defectos refractivos

Gafas

Clásicamente, la corrección de las alteraciones refractivas de los ojos se ha realizado mediante la anteposición de cristales ópticos (gafas), cuya misión es complementar la potencia de las lentes del propio ojo. Así, en las hipermetropías, como la distancia al plano retiniano es más pequeña, o lo que sería lo mismo, la potencia de las lentes no es suficiente, se ha de añadir una lente complementaria que aumente su potencia (cristales +). En los miopes, el fenómeno es el inverso y por lo tanto habrá que añadir un cristal que reste potencia a la córnea y cristalino (cristales -).

El uso de cristales correctores en forma de gafas plantea varios problemas para la persona que debe llevarlos:

  • En primer lugar, debido a su construcción, limitan el campo de visión periférica al que permite la montura que los contiene, además de las inevitables aberraciones ópticas que poseen los cristales en los extremos (montura).
  • Como consecuencia de la distancia que existe entre la córnea y la lente complementaria (gafa), esta produce una variación del tamaño de la imagen. Así, en la miopía, esta imagen se va reduciendo a medida que aumenta la potencia de la lente, y en la hipermetropía las imágenes se agrandan. Este fenómeno puede producir trastornos en la tolerancia de la graduación, sobre todo cuando existen diferencias entre ambos ojos.
  • Debido a la forma de construcción de los cristales sobre unas monturas rígidas, pueden producir molestias como marcas en la piel, sudoración así como el molesto empañamiento del cristal al entrar en lugares con difrerente temperatura ambiental.


Lentes de contacto

Para evitar los inconvenientes de las gafas se desarrollaron las lentes de contacto, pequeñas lentes de materiales diversos que se acoplan directamente sobre la córnea. Así, su cara interna tiene una curvatura igual a la de la córnea, mientras que la cara externa será más incurvada para tener una potencia positiva (hipermétropes) o estará aplanada para conseguir una potencia negativa (miopías). Su efecto corrector sigue los mismos principios que las gafas.

Conviene aclarar unos conceptos equivocados sobre las lentes de contacto:

  • NO curan los defectos ópticos de los ojos. Su única posibilidad es compensar el defecto óptico actual.
  • NO frenan la evolución espontánea de las miopías, puesto que la miopía se debe a una elongación del globo ocular por su parte posterior y las "lentillas" no tienen ninguna capacidad para evitarlo.
  • DEBEN limpiarse con regularidad y frecuencia, puesto que es un material que va a estar en contacto directo con el ojo.
  • DEBEN retirarse inmediatamente a la menor molestia y no intentar aguantarlas hasta que se "pasen" los síntomas.