Técnica anestésica del glaucoma

Una vez el paciente en quirófano, el ANESTESIÓLOGO, después de haber verificado las exploraciones generales y haber confirmado las posible alergias del paciente, procederá a canalizar una vena, preferentemente del dorso de la mano, para poder administrar:

  • Medicación Antibiótica: que se administrará para prevenir la posibilidad de infecciones de la zona a operar.
  • Medicación Sedante: permite un mayor grado de confort del paciente durante la intervención a la vez que evitará el posible dolor a la hora de realizar la anestesia local del ojo
  • Medicación Antiinflamatoria: en cualquier zona operada, se producen, en mayor ó menor grado, procesos inflamatorios que es conveniente intentar disminuir.
  • Sueroterapia: durante la intervención, se administrará suero (con electrolitos y glucosa) para contrarrestar las horas de ayuno a la vez que permite mantener la vía venosa intacta. La sueroterapia se suele retirar al final de la intervención, a no ser que otros condicionamientos aconsejen su continuación.

Cuando el paciente se encuentra sedado, se procede a realizar la ANESTESIA LOCAL del ojo. La técnica que realizamos se denomina "ANESTESIA PERIBULBAR" ya que consiste en depositar la substancia anestésica alrededor del ojo. Esto se consigue mediante la inyección de anestésico local a nivel del ángulo infero-externo del ojo. Antes de proceder a la inyección própiamente dicha del anestésico se le administra al paciente una dosis de sedante para que durante el instante del pinchazo se adormezca y no sienta absolutamente nada. Si fuera preciso, puede realizarse una segunda infiltración a nivel del ángulo supero-interno para completar la anestesia.

Durante la intervención quirúrgica, el paciente permanecerá con un grado mínimo de sedación al mismo tiempo que se le controlaran sus constantes vitales.