Tipos de glaucoma y tratamientos NO quirúrgicos

Glaucoma Simple

Como hemos dicho el glaucoma empieza cuando el sistema de filtrado empieza a fallar, lo cual provoca una desproporción y un aumento de la presión intraocular. Generalmente esta desproporción se produce por la alteración de la malla de filtrado o trabéculo. Sus poros se esclerosan y el paso del líquido se realiza con mayor dificultad, de forma que se necesita más presión para atravesar estos filtros. A este tipo de Glaucoma se le llama Glaucoma Crónico Simple y puede aparecer a partir de los 30-40 años.

En el Glaucoma Simple disminuye la capacidad del filtrado En el Glaucoma Agudo o de Ángulo Estrecho la raíz del iris bloquea el Trabéculo


Por desgracia el Glaucoma Crónico no presenta ningún síntoma subjetivo, no provoca dolor, no enrojece el ojo, no provoca legañas ni dolor de cabeza. El único signo evidente es la pérdida de visión, que empieza por la periferia.


Glaucoma Agudo

En algunos ojos existe una disminución del espacio que hay entre la córnea y la base del iris (lugar donde se asiente el trabéculo). Cuando se dilata la pupila (sobre todo por la noche), se engrosa el iris, corriendo el riesgo de tapar con el propio iris, el trabéculo. En este caso se produce un incremento brusco de la presión intraocular. Este incremento de la presión "aplastaría" todavía más el iris contra la córnea generándose de esta forma un bloqueo total de la filtración y un incremento "brutal" de la presión intraocular.
En este circunstancias el dolor ocular es tan intenso que popularmente se le denomina "Dolor de clavo". El incremento es tan importante que se producen necrosis y rupturas de los tejidos oculares.
Su tratamiento debe ser siempre de carácter urgente.

Tratamiento Medicamentoso: Es el tratamiento de primera elección consistente en instilar sustancias cuya misión es:

  • Reducir la producción de líquidos intraoculares, de esta forma se facilita que la válvula se descolapse.
  • Incrementar la capacidad de filtración del trabéculo, generalmente por incrementar la tensión de las fibras del trabéculo.


Todos los principios activos tienen una acción limitada en el tiempo, de forma que al cabo de unas horas desciende el efecto, debiendo recurrir a una nueva dosis. Esto implica que los tratamientos medicamentosos se aplicaran de forma permanente cada día y con regularidad.

Si se suspende el tratamiento la presión vuelve a incrementarse.


Tratamiento con Láser (Trabeculoplastia): Es un tratamiento realizado con un Láser (Argón) que provoca pequeñas quemaduras en la raíz del trabéculo. Estas quemaduras al cicatrizar producen una retracción del tejido y por lo tanto un incremento de la tensión del trabéculo. Viene a sustituir el efecto medicamentoso de una forma más permanente, aunque generalmente a los cinco años como máximo, habrán perdido efectividad.

 Si estos tratamientos no surgen efecto o no son suficientes, existen alternativas quirúrgicas como veremos en el siguiente apartado.